Las elecciones de medio término en Estados Unidos configuraron un panorama desfavorable para Donald Trump en los dos años restantes de su mandato. El Partido Demócrata recuperó el control del Senado y de la Cámara de Representantes en una elección atravesada por un fuerte rechazo a la gestión republicana.
La analista internacional Carmen Beatriz Fernández, académica especializada en ciberpolítica, estrategia de campañas y comunicación electoral en América Latina y España, analizó desde Miami los resultados y sus efectos para el oficialismo. A su juicio, el desenlace representa un contundente voto de castigo contra Trump, a quien calificó como el presidente más impopular de la historia en esta etapa de un mandato.
Fernández explicó que es habitual que los gobiernos pierdan la Cámara baja en las elecciones de mitad de mandato. Sin embargo, consideró que esta vez el fenómeno fue mucho más profundo: la derrota produjo una importante pérdida republicana no solo en la Cámara de Representantes, sino también en el Senado, un resultado menos frecuente.
Durante la campaña, Trump afirmó que no estaba en la boleta y que habría arrasado si hubiera figurado en ella. No obstante, Fernández remarcó que el presidente pidió reiteradamente a los votantes que imaginaran que él era candidato. Según su interpretación, el electorado lo hizo y votó en consecuencia.
La especialista destacó además la elevada participación. Los comicios despertaron una atención superior a la de unas midterms habituales y registraron niveles de concurrencia cercanos a los de una elección presidencial, por encima de los alcanzados cuatro años atrás y de otras elecciones de medio término. También señaló que la contienda generó fuertes tensiones incluso dentro de las familias.
Entre los factores que incidieron en el voto mencionó los altos precios de la gasolina, el aumento de la inflación y la corrupción. Sin embargo, al observar los cambios por grupos demográficos respecto de 2024, Fernández identificó al electorado latino como el segmento con las variaciones más relevantes.
Los mayores cambios se registraron entre los hombres latinos, seguidos por los latinos en general, los católicos y las mujeres latinas. La analista subrayó que esos cuatro grupos son, además, los más afectados por el ICE.
El voto hispano, sostuvo, tiene una especial relevancia por su volatilidad, ya que puede pasar de los demócratas a los republicanos y viceversa. En 2024, ese electorado fue decisivo para la victoria de Trump en una elección ajustada; ahora, en cambio, se convirtió en el grupo que más castiga al presidente.
Los demócratas lograron triunfos en estados tradicionalmente republicanos, como Texas y Kansas. En Texas, el demócrata James Talarico ganó tras más de tres décadas de dominio republicano.
Para Fernández, el resultado es una catástrofe para el Partido Republicano y abrirá una búsqueda de responsables. Consideró que dirigentes y candidatos con aspiraciones políticas comenzarán a tomar distancia de Trump al advertir que su vínculo con el presidente puede perjudicarlos ante sus propios electorados.
Como ejemplo mencionó a María Elvira Salazar, quien en Florida se distanció de Trump por su política migratoria, una cuestión con impacto directo en sus votantes. La analista anticipó que podrían producirse más movimientos similares.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, definió el resultado como una catástrofe que podría impedir a los republicanos recuperar la Presidencia en 2028 y dificultar una futura recuperación del Senado, posiblemente hasta 2030 o 2032. Para Fernández, esas declaraciones anticipan una posible rebelión interna contra los responsables de la derrota.
También previó un reordenamiento en el Partido Demócrata. A su entender, lo ocurrido parece reforzar la expectativa de una victoria demócrata en 2028, lo que derivaría en unas primarias más duras y complejas. De todos modos, sostuvo que los demócratas no ganaron la elección por sí mismos, sino que Trump la perdió.
Respecto de la disputa por la sucesión dentro del movimiento MAGA, Fernández señaló que no debe descartarse a DeSantis, dado que Florida logró resistir mejor el resultado nacional. Esto también deja a Marco Rubio en una posición favorable. En contraste, afirmó que, aunque todos los republicanos perdieron, JD Vance aparece como el principal derrotado tras su mal resultado en Ohio.
Sobre la política exterior, la analista consideró que la nueva correlación de fuerzas hará más compleja la gestión de Trump. Tradicionalmente, un presidente que sufre una derrota contundente en las legislativas es considerado un lame-duck president, o presidente pato cojo: un mandatario debilitado políticamente durante el resto de su período.
Sin embargo, Fernández expresó dudas sobre que ese vaya a ser el destino de Trump. En medio de los resultados, el presidente publicó en su red social un mensaje con una gorra y la palabra “VETO”, en señal de que planea utilizar esa facultad para bloquear iniciativas legislativas que rechace.
La especialista sostuvo que Trump ha sido exitoso, con excepción de Brasil, en la consolidación del denominado Escudo de las Américas, bajo su visión de la Doctrina Donroe, sintetizada en la idea de América para los americanos y en una alianza de fuerzas bajo su conducción. Esa alianza permanece vigente y fortalece el contrapeso de Lula, aunque el Congreso podría imponerle crecientes límites y reducir su margen de acción.
En Florida, Fernández observó que los demócratas se impusieron en todas las ciudades, mientras que los republicanos ganaron el Heartland, integrado por pueblos y zonas del interior. Los demócratas también triunfaron en ciudades como Tallahassee y Jacksonville, consideradas previamente territorios más republicanos.
La analista se mostró sorprendida por la baja asistencia a los mítines electorales, que describió como austeros y con poca concurrencia. En cambio, resaltó la alta participación en las urnas. El sistema electoral permite votar durante nueve o diez días, por lo que hubo una importante movilización anticipada. En Florida, esa participación fue incluso superior al promedio nacional, una señal de la relevancia que la ciudadanía otorgó a la elección.
