Tras depreciarse cerca de 4% durante octubre y regresar al nivel de las 18 unidades por dólar, la divisa mexicana se mantendría en ese rango hasta el cierre del año, de acuerdo con especialistas consultados por Banxico.
Los analistas elevaron su previsión para el tipo de cambio de 17.50 a 18.39 pesos por dólar al término del año. El ajuste ocurre en un entorno de reducción del diferencial de tasas entre México y Estados Unidos, luego de que el Banco de México se distanciara de la postura de la Reserva Federal (Fed).
Según analistas de Monex, el cambio en el consenso responde a la depreciación registrada por el peso el mes pasado, impulsada por una mayor demanda de refugio en el dólar ante la incertidumbre geopolítica y el estancamiento de las negociaciones relacionadas con los aranceles de la Sección 232.
El menor diferencial de tasas entre Banxico y la Fed también ha presionado a la moneda mexicana. Mientras el banco central de Estados Unidos envía señales de nuevos incrementos en su tasa de interés, Banxico ha adoptado una postura más acomodaticia.
La encuesta señala que el mercado espera que Banxico mantenga su tasa de interés en 6.5% al cierre del año. Sin embargo, algunos participantes, como Banamex, consideran posible un recorte en diciembre. Por su parte, Bank of America advierte que el reto para concretar una reducción es alto y anticipa votaciones divididas.
Para Monex, la estabilidad prevista en la tasa de Banxico, junto con el estrecho diferencial frente a la Fed, podría limitar el atractivo relativo del peso.
Cautela sobre el crecimiento económico
La encuesta de Banxico publicada este martes también reflejó un mayor optimismo sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del año, aunque la expectativa continúa siendo moderada frente a una proyección de expansión de 2%.
Los especialistas elevaron su estimación de crecimiento para este año de 1.40% a 1.50%. Para 2027, la previsión avanzó marginalmente de 1.80% a 1.83%. Es el cuarto mes consecutivo en que el consenso mejora su estimado.
Este ajuste se realizó antes de que el INEGI difundiera su estimación oportuna, que reportó un crecimiento de 0.9% durante el tercer trimestre del año y de 3.2% a tasa anual.
Entre los principales riesgos identificados por los especialistas para la economía se encuentran los problemas de inseguridad pública, con 15%; la política de comercio exterior, también con 15%; y la ausencia de un cambio estructural en México, con 11%.
Para Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, el ajuste en las previsiones evidencia que entre los especialistas todavía existen dudas sobre si el crecimiento del PIB fue transitorio.
