La exsubsecretaria de Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos Kim Brier, quien trabajó con Donald Trump durante su primer mandato, brindó esta semana una conferencia en la Ciudad de México. En conversaciones paralelas, expresó escepticismo sobre la estrategia de la Casa Blanca en Brasil y sobre la salida organizada de Flavio Bolsonaro para establecerse en Estados Unidos.
Esta mirada predomina en el sector moderado del Partido Republicano. Para ese espacio, Bolsonaro, pese a sus dificultades, era una figura inevitable para encabezar a la oposición y controlar al gobierno de Lula da Silva desde un respaldo de casi 60 millones de votos. Sin el senador en Brasil, Trump habría quedado sin una referencia en un escenario adverso.
Esta lectura permite interpretar distintos hechos recientes: el mensaje de Bolsonaro en el que afirmó que competirá en elecciones “pronto”; el cambio de posición de Trump, quien ahora dice que hablará con Lula pese a sostener que los comicios “fueron un desastre”; y el silencio de senadores republicanos relevantes para la política exterior estadounidense, entre ellos el jefe de bancada John Thune, que no acompañaron al presidente en su relato sobre Sudamérica.
Ricardo Zuñiga, ex cónsul estadounidense en San Pablo y asesor de los gobiernos de Barack Obama, declaró este viernes al diario económico Valor que la Casa Blanca, Trump y probablemente el secretario de Estado desconocen que otros sectores de la derecha brasileña ya piensan en el futuro y no respaldan la postura de Flávio de impugnar las elecciones. Como ejemplo, señaló que en Washington muy pocos conocen a Tarcísio de Freitas.
Zuñiga, una voz de referencia para diplomáticos latinoamericanos en Washington, también respaldó la información publicada por The New York Times y aseguró que la salida de Bolsonaro fue organizada por el secretario de Estado Marco Rubio y el estratega de comunicación republicano Jason Miller.
El dato coincide con una versión recurrente en la prensa de Estados Unidos: Jason Miller sería una figura clave para que Rubio conquiste a la base MAGA y se proyecte como candidato presidencial en 2028. En paralelo, Stephen Miller, alto asesor de Trump, estaría alineado con el vicepresidente JD Vance.

Las señales que llegan desde Estados Unidos sobre la crisis brasileña son contradictorias. Mientras Rubio habría organizado un operativo de inteligencia para sacar a Bolsonaro y a su familia, el embajador de Trump en Brasilia, Daniel Pérez, envió al Departamento de Estado un informe sobre las elecciones en el que sostuvo que no existieron irregularidades en el triunfo de Lula y que ningún observador internacional detectó anomalías graves. La información fue revelada por la periodista de Folha de São Paulo Isabella Menon.
Pérez cuenta con una extensa trayectoria política y es una figura de referencia en el distrito de Miami-Dade. Firme defensor del presidente republicano, fue durante años el dirigente más influyente del Congreso estatal de Florida.
En el entorno de Claudia Sheinbaum advirtieron, además, un elemento que involucra directamente a México: para acoger a Bolsonaro y a su familia, el secretario de Estado habría utilizado el mecanismo de admisión humanitaria denominado parole, que Trump desmanteló apenas regresó a la Casa Blanca.
El parole no equivale a una visa, no concede residencia permanente ni asegura futuros beneficios migratorios. Se trata de una alternativa temporal creada en la década de 1950, en un contexto en el que Estados Unidos buscaba promover la migración.
Trump lo canceló debido a que funcionaba como una solución de corto plazo para miles de inmigrantes que escapaban de situaciones adversas, en especial cubanos y haitianos. Antes, algunos migrantes que llegaban a la frontera con México y exponían sus casos podían obtener un permiso especial de ingreso por motivos humanitarios y luego debían presentarse ante un juez para solicitar formalmente asilo.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que, durante el primer año fiscal del segundo mandato de Trump, no otorgó ningún “permiso de entrada” a inmigrantes en la frontera con México.
