4 Nov 2026, Mié

China explora un mayor entendimiento con México, aunque empresarios prevén pocos anuncios en la APEC

Claudia Sheinbaum viajará a China los próximos 18 y 19 de noviembre para participar en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), con una agenda de menos de 48 horas y expectativas moderadas respecto a posibles anuncios de inversión. Empresarios consultados no anticipan acuerdos relevantes durante esta primera visita de la mandataria al país asiático.

La cumbre se celebrará en Shenzhen y uno de los principales objetivos de la delegación mexicana será recibir la estafeta para que México sea sede de la APEC en 2028. Sheinbaum ha explicado que su estancia será breve debido a que deberá volver al país para participar en la conmemoración de la Revolución Mexicana, el 20 de noviembre, además de considerar un trayecto de más de 24 horas.

Aunque la presidenta ha manifestado su intención de reunirse bilateralmente con otros jefes de Estado, representantes del sector privado consideran que el tiempo disponible para encuentros de trabajo reduce la posibilidad de que se concreten anuncios importantes. La mandataria adelantó también que estará acompañada por una comitiva limitada, formada por tres o cuatro funcionarios de las secretarías de Economía y Relaciones Exteriores.

La visita tendrá lugar en un contexto de tensiones comerciales entre ambos países. China estableció un arancel de 51.6% para la nuez pecana mexicana, mientras que el Gobierno de México aplica gravámenes de hasta 35% a ciertas importaciones procedentes de China, en especial dentro del sector textil.

De acuerdo con las proyecciones presupuestarias de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los impuestos a las importaciones permitirían captar 254,757 millones de pesos por concepto del Impuesto General de Importación al finalizar el año. Si se cumple esa estimación, representaría un aumento de 62% frente a 2025.

No obstante, el efecto de esta recaudación sobre las finanzas públicas sería limitado, ya que equivaldría a cerca de 1% del presupuesto total. En el mercado, la medida se percibe más como una señal política dirigida a Estados Unidos para frenar el avance comercial chino que como una respuesta fiscal de gran alcance.

Aun con las diferencias arancelarias, funcionarios chinos de alto nivel han establecido contacto con autoridades y académicos mexicanos para profundizar en el conocimiento de la relación bilateral e identificar posibles coincidencias comerciales, según fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

La electromovilidad figura como uno de los sectores con potencial de cooperación. China ya cuenta con presencia en esta industria en México y, por el momento, esa actividad no parece provocar tensiones con Washington, de acuerdo con las fuentes consultadas, que identifican en este rubro una oportunidad para fortalecer la relación económica bilateral.

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