El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) evaluó que el Presupuesto 2027 presentado por Hacienda es «realista, pero vulnerable», ya que su desempeño dependerá del cumplimiento de las variables macroeconómicas proyectadas por el Gobierno.
De acuerdo con los especialistas del organismo, el Paquete Económico constituye un «inicio lento» hacia la consolidación fiscal. No obstante, reconocieron que la administración federal ha comenzado a atender algunos de los desafíos más relevantes para las finanzas públicas.
Durante una conferencia de prensa, José Luis Clavellina Miller, director de Investigación del CIEP, afirmó que el esfuerzo para disminuir el déficit se encamina en la dirección adecuada, aunque todavía es «incipiente».
«Quizá en el corto plazo nos ayude a mejorar esas perspectivas de responsabilidad fiscal y responsabilidad hacendaria, pero en el largo plazo dependerá de cómo se comporten estas variables (macroeconómicas) y qué tanta confianza tendrán los inversionistas en la economía», señaló.
Entre los supuestos que deberán concretarse para evitar un deterioro de las finanzas públicas están una tasa de interés de 6%, un precio del petróleo de 61.8 dólares por barril, una inflación de 3% y un crecimiento económico de 2%.
El CIEP consideró que estas previsiones son más realistas que las utilizadas con anterioridad, aunque aún reflejan un sesgo optimista frente a las estimaciones del mercado.
El organismo también advirtió que no deberían aumentar las transferencias ni el gasto operativo para Petróleos Mexicanos (Pemex), pues el cumplimiento de esas condiciones será determinante para que la empresa consiga el superávit proyectado.
Otro aspecto central será alcanzar la meta de ingresos, calculada en 9.1 billones de pesos. Ese monto incluye una miscelánea fiscal que contribuiría con aproximadamente 0.35% del PIB.

Sin embargo, los especialistas señalaron que, aun si las medidas fiscales cumplen sus objetivos, los recursos adicionales no bastarían para compensar la reducción prevista en los ingresos petroleros.
Del lado del gasto, el Presupuesto contempla 10.6 billones de pesos, equivalentes a un incremento moderado de 1.1% respecto a este año.
«Es lo que se puede», expresó Judith Senyacen Méndez, directora ejecutiva del CIEP, al señalar que la limitada disponibilidad de recursos públicos reduce el margen para aplicar una política fiscal más innovadora.
Méndez subrayó que todavía no puede hablarse de una consolidación fiscal, pero sí de una señal de que el Gobierno está atendiendo algunas de las principales presiones sobre las finanzas públicas: la contención del déficit, el gasto en pensiones y la reducción de los apoyos a Pemex.
En cuanto a las pensiones, indicó que el aumento previsto de 3% se ubica por debajo de la proyección previa del CIEP, que estimaba un incremento cercano a 6%.
El avance hacia la consolidación fiscal adquiere importancia debido a que México se encuentra en el último nivel del grado de inversión para dos de las principales agencias calificadoras crediticias.
