4 Nov 2026, Mié

El giro de la Fed eleva la volatilidad del peso y aumenta el riesgo de depreciación

La depreciación semanal de 1.52% del peso mexicano estuvo acompañada por un fuerte aumento en la volatilidad de la moneda. En apenas dos semanas, la volatilidad anualizada pasó de 1.79% a 8.62%, un incremento cercano a cinco veces, en línea con el cambio de postura monetaria de la Reserva Federal (Fed).

El movimiento se produjo después de que el banco central estadounidense elevó su tasa de interés en 25 puntos base, hasta un rango de entre 3.75% y 4.00%. Se trató del primer aumento desde julio de 2023. La decisión fue unánime y, según explicó su presidente, Kevin Warsh, responde a la necesidad de llevar la inflación nuevamente hacia la meta de 2%, luego de permanecer por encima de ese objetivo durante más de cinco años.

Tras este ajuste, el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos se redujo a 250 puntos base, su menor nivel desde diciembre de 2015. Esta brecha es un componente central del atractivo de los activos denominados en pesos frente a los estadounidenses, ya que un diferencial más amplio favorece la entrada y permanencia de capital mediante operaciones de carry trade. Al disminuir, ese incentivo pierde fuerza.

La mayor volatilidad refleja una menor certidumbre del mercado sobre la dirección que seguirá el tipo de cambio en el corto plazo. Este factor suele tener especial relevancia para empresas importadoras y exportadoras, así como para las tesorerías corporativas, debido a que puede elevar el costo de las coberturas cambiarias y dificultar la planeación financiera.

Además, el mercado ya contempla que el reciente incremento no sería el único. Las previsiones apuntan a otra alza de 25 puntos base el 9 de diciembre y a una adicional el 17 de marzo. De concretarse esos movimientos, mientras el Banco de México mantiene sin cambios su tasa de referencia, el diferencial podría descender a un mínimo histórico de 200 puntos base hacia marzo de 2027. Este escenario incrementaría el riesgo de una depreciación más pronunciada del peso durante los primeros meses de ese año.

Durante la conferencia posterior a la decisión, Warsh no ofreció una orientación explícita sobre los próximos pasos. Sin embargo, afirmó que con el aumento se “eliminó una dosis de la postura acomodaticia”, un mensaje que los mercados interpretaron como una señal de apertura a nuevas alzas, dado que la Fed no definió su postura actual como restrictiva.

Para México, las consecuencias inmediatas se concentran en Banxico. Analistas de Banamex consideran que, aunque la Junta de Gobierno mantiene un sesgo hacia una política más acomodaticia, la mayor restricción monetaria en Estados Unidos y en otras economías avanzadas reduce el margen para aplicar recortes. Una mayor depreciación cambiaria podría generar presiones inflacionarias precisamente en un momento en el que el banco central buscaría bajar su tasa.

Banxico anunciará su siguiente decisión de política monetaria el 24 de septiembre, en un entorno marcado por un menor diferencial de tasas frente a Estados Unidos y una volatilidad más elevada del peso. Banamex prevé que la institución mantenga la tasa de referencia sin cambios, en 6.50%, tanto al cierre de este año como al término del siguiente.

+ posts