4 Nov 2026, Mié

De la Espriella asumió la presidencia de Colombia con respaldo de enviados de Estados Unidos

Abelardo De la Espriella asumió la presidencia de Colombia en Cali con un discurso centrado en el endurecimiento de la seguridad, un giro en la política energética y una estrecha relación con la Casa Blanca. El mandatario se manifestó a favor del fracking y planteó la participación del país en el denominado Escudo de las Américas.

La ceremonia contó con la asistencia de figuras cuya presencia fue interpretada como una señal política. Entre ellas estuvieron el fiscal general estadounidense Todd Blanche y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Antes de encabezar el Departamento de Justicia, Blanche fue abogado personal de Donald Trump y uno de sus principales respaldos después de que el republicano perdiera la presidencia en 2020 frente a Joe Biden. Su asistencia resulta inusual: en las recientes asunciones presidenciales de Perú, Chile y Costa Rica, la representación de la Casa Blanca estuvo a cargo del subsecretario de Estado, Christopher Landau.

Infantino viajó a Cali, según informó LPO, en medio de su búsqueda de apoyos para obtener un nuevo mandato al frente de la FIFA. El dirigente espera impulsar nuevos negocios vinculados con la familia Trump.

La delegación también incluyó a Viviana Bovo, esposa del alcalde de Hialeah, en el sur de Florida, Steve Bovo, aliado del secretario de Estado Marco Rubio. Asimismo, participó el secretario adjunto del Pentágono, Joseph Humire, exmarine especializado en redes de terrorismo internacional y señalado como el arquitecto intelectual del Escudo de las Américas.

La presencia de estos integrantes de la órbita de Trump en Cali reforzó el anuncio de De la Espriella sobre la incorporación de Colombia a esa alianza contra el narcotráfico y el terrorismo. En pocos días, el esquema sumó dos aliados relevantes: Colombia y Perú, tras el ascenso de Keiko Fujimori.

El Escudo de las Américas será uno de los principales temas en la agenda del nuevo embajador de Trump en Bogotá, el empresario Nate Morris, cuya designación avanzó con inusual rapidez en el Capitolio.

El avance de esta iniciativa incrementa la presión sobre la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, ya que el esquema no prioriza las cuestiones de soberanía. Los países socios admiten distintos niveles de intervención de Washington, incluso la instalación de bases militares, como ocurre en Ecuador.

Para Sheinbaum, que defiende la cooperación por encima de la soberanía, la iniciativa anunciada en marzo en Miami, específicamente en Mar-a-Lago, no resulta funcional, al considerar que amenaza con desarticular el movimiento que debe encabezar.

La estrategia regional también gana impulso en otros frentes. Este jueves, The New York Times reveló la existencia de un grupo especial creado dentro de la CIA para realizar acciones en Cuba.

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