5 Nov 2026, Jue

Trump eleva la presión sobre Lula y amenaza al sistema bancario brasileño

La proximidad de las elecciones presidenciales de octubre en Brasil ha coincidido con un aumento de la presión de Donald Trump sobre el gobierno de Lula da Silva. La administración republicana amenazó en las últimas horas con aplicar una nueva ronda de aranceles y sanciones al sistema bancario brasileño por una presunta competencia desleal vinculada al sistema de pagos instantáneos Pix.

Lula da Silva buscará la reelección en los comicios generales de octubre en un contexto interno complejo y con un escenario internacional aún más delicado por el posible papel de Estados Unidos. Días atrás, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, viajó a Washington y se reunió con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. En ese marco, las nuevas advertencias de Washington podrían complicar los planes electorales del gobierno brasileño.

Mientras se espera la elección, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, conocida como USTR, advirtió que podría imponer un arancel adicional del 25% a las importaciones procedentes de Brasil. La medida tendría un fuerte impacto sobre una economía brasileña que ya evidencia signos de tensión. No sería la primera vez que Trump utiliza esta herramienta de presión: anteriormente, Lula da Silva debió viajar a Washington para alcanzar un acuerdo durante una cumbre bilateral.

La advertencia comercial fue difundida pocas horas después de que Rubio amenazara con designar al Primer Comando Capital (PCC) y al Comando Vermelho (PC), los dos principales grupos criminales de Brasil, como “organizaciones terroristas”. Esta posibilidad podría agravar las tensiones en materia de seguridad, un ámbito históricamente sensible para Brasilia debido al fuerte nacionalismo presente en sus Fuerzas Armadas.

Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro se encamina a seguir el legado de su padre, Jair Bolsonaro, y ser candidato a presidente en octubre.

Rubio, quien tiene una marcada influencia en los asuntos latinoamericanos, reflejó las diferencias con Lula al afirmar que el continente es “una región llena de aliados de Estados Unidos”, aunque mencionó excepciones como “Nicaragua, Cuba, Venezuela, el actual gobierno de Colombia y Brasil”. Así, la Casa Blanca comienza a intervenir en el clima político de las elecciones de octubre con el objetivo de desplazar del Palacio de Planalto al líder del Partido de los Trabajadores (PT) y favorecer a Flávio Bolsonaro, aliado del Partido Republicano.

Por su parte, Lula da Silva calificó a Marco Rubio como “antilatinoamericano” y “un enemigo mortal de Cuba y de varios países”. También recordó que el secretario de Estado no participó de la reunión que mantuvo con Trump y señaló que la amenaza de nuevos aranceles se produjo pocos días después de un encuentro privado entre Rubio y Flávio Bolsonaro.

“Estos hijos de Bolsonaro logran ser peores que él. De hecho, son traidores a la patria. Fueron a pedirle a un país extranjero que interfiriera en las decisiones brasileñas. Son traidores”, declaró Lula.

El panorama también genera inquietud en México. El gobierno de Claudia Sheinbaum teme que, antes de las elecciones del próximo año, pueda producirse una intervención legal, económica o de seguridad que derive en una derrota de la 4T. Los recientes comicios de Colombia son observados como referencia desde Palacio Nacional, al igual que la evolución de la situación en Brasilia. El gobierno mexicano seguirá de cerca los acontecimientos de los próximos meses ante el escenario político de 2027.

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