La presidenta Claudia Sheinbaum celebró este miércoles, durante su conferencia de prensa, la aprobación de la reforma que impide postularse a la Presidencia, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno a quienes cuenten con doble nacionalidad.
«Las y los presidentes sólo pueden tener una bandera, un pueblo y una patria», sostuvo la mandataria. Además, cuestionó a la oposición por votar contra una medida que, a su juicio, debió aprobarse por unanimidad.
Sheinbaum rechazó que la reforma prohíba la doble nacionalidad a los mexicanos que viven en el extranjero. Señaló que cualquier persona puede tener dos, tres o cuatro nacionalidades, pero planteó que quienes adquieren la ciudadanía de países como Estados Unidos, España o El Salvador deben jurar defenderlos. «Cuando haya un problema entre estos dos países, ¿a quién van a defender?», cuestionó.
La presidenta dirigió sus críticas a las bancadas del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, que rechazaron la iniciativa de la 4T al considerar que vulnera derechos humanos y discrimina a la población migrante mexicana en otros países. «Quien votó en contra está de acuerdo en que un presidente tenga dos banderas», afirmó.
El Senado aprobó este miércoles, sin mayores contratiempos, la reforma constitucional que prohíbe las candidaturas a las gubernaturas, la Jefatura de Gobierno y la Presidencia para personas con doble nacionalidad. El oficialismo alcanzó la mayoría de dos terceras partes de los legisladores presentes, pese al voto en contra del senador del Partido Verde, Luis Armando Melgar, quien previamente había expresado su desacuerdo con la propuesta.
Durante la mañanera también surgieron dos casos particulares. El primero fue el de Jasmine Bugarín Rodríguez, candidata a gobernadora de Nayarit por la 4T, quien tiene nacionalidad estadounidense y declaró ante la prensa que el asunto está cubierto porque ya habría iniciado los trámites correspondientes. Ante ello, Sheinbaum ordenó: «Que se revise».
El segundo caso fue el del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, quien permanece en Estados Unidos pese a las órdenes de aprehensión en su contra. La presidenta aclaró que la reforma no está relacionada con él.
