El abogado Abelardo de la Espriella cerró este sábado su campaña presidencial en Colombia con un acto religioso. El candidato organizó un santo rosario junto al actor mexicano Eduardo Verástegui, figura del conservadurismo que respalda su postulación. La escena confirmó uno de los cambios en la trayectoria personal de De la Espriella, quien hasta hace pocos años se definía como ateo.
De cara a la primera vuelta electoral de este domingo, De la Espriella llega en una posición más favorable que su rival opositora, la senadora Paloma Valencia. Algunas de las encuestas más recientes lo ubican por encima de la legisladora en la disputa por el segundo puesto, detrás del senador Iván Cepeda.
Desde el War Room del candidato afirman incluso contar con sondeos que reflejarían un empate técnico con el senador de centroizquierda. La atención del equipo está concentrada en los electores indecisos y en quienes suelen abstenerse, un segmento que en Colombia representa habitualmente el 50% del padrón.
Fuentes de la campaña señalaron a LPO que el crecimiento mediático de “El Tigre” podría movilizar a ciudadanos que normalmente no votan, especialmente en las regiones afectadas por la violencia. Otro foco de expectativa está en el Caribe colombiano, donde muchos electores definen su voto el mismo día de los comicios. De la Espriella aguardará los resultados desde su comando electoral en Barranquilla.
Las comparaciones con la campaña de Javier Milei en Argentina han sido frecuentes. Al igual que el actual presidente argentino, De la Espriella puso el acento en la economía y utilizó el término “motosierra”, popularizado por Milei, para sostener que eliminaría 700.000 empleos públicos si llega a la Presidencia.
Entre sus propuestas, plantea fusionar ministerios, derogar políticas de género, eliminar impuestos para los empresarios y promover la minería y la industria petrolera. También presenta anuncios de gran escala: mientras Milei propuso cerrar el Banco Central —una medida que descartó pocos meses después de asumir en la Casa Rosada—, De la Espriella promete construir megacárceles similares a las existentes en El Salvador.
Las similitudes no se limitan al discurso. Al igual que Milei, De la Espriella inició su recorrido electoral con escasas posibilidades y cuenta con el respaldo de empresarios cercanos al gobierno que busca desplazar. El presidente argentino recibió el apoyo de un sector del peronismo durante la administración de Alberto Fernández, interesado en dividir el voto opositor. En el caso colombiano, uno de los principales respaldos de De la Espriella dentro del establishment es, de forma llamativa, un banquero cercano a Gustavo Petro.
En los círculos de poder, su candidatura genera inquietud por su falta de experiencia y por no contar con equipos de gobierno consolidados. Sin embargo, en las calles de Bogotá su nombre aparece con frecuencia entre los ciudadanos, como uno de los animadores de la contienda y con posibilidades de disputar un ballotage frente al senador Cepeda.
