La jornada electoral comenzó este domingo en Colombia bajo un amplio operativo de seguridad en todo el país. Más de 400.000 militares y policías fueron movilizados ante una de las campañas más violentas de las últimas décadas. En Bogotá, 15.000 efectivos resguardan el desarrollo de la votación.
El presidente Gustavo Petro, junto con integrantes de su gabinete, ya acudió a votar en una casilla especial instalada en la Plazoleta Mosqueta, dentro del Capitolio Nacional.
Uno de los hechos políticos más relevantes al inicio de la jornada fue la decisión del ministro del Interior, Armando Benedetti, considerado el funcionario más influyente del Gobierno de Petro, de mostrar que votó por el senador Iván Cepeda, candidato del oficialismo y una figura ubicada en las antípodas políticas del ministro.
Benedetti ha sido protagonista de los principales escándalos de corrupción durante la administración de Petro. Como histórico operador político con vínculos en distintas fuerzas electorales, ha sido rechazado por los sectores oficialistas más cercanos a la izquierda dura, entre ellos el propio Cepeda.
También ha sido señalado históricamente como un articulador entre la política, los tribunales, el empresariado y las fuerzas de seguridad.

Durante el Gobierno de Petro, legisladores y ministros de la propia administración han cuestionado de forma recurrente la presencia de Benedetti en una cartera tan estratégica. El Ministerio del Interior se encarga de la política interna y de los vínculos con los gobernadores, el Congreso y el Poder Judicial.
Fuentes del Pacto Histórico señalaron a LPO que no sería improbable que, ante una eventual presidencia de Cepeda, se reactiven los expedientes judiciales contra Benedetti.
Esta animadversión ayuda a explicar la maniobra del ministro de exhibir su voto por Cepeda, pese a que esa conducta podría constituir un delito electoral de acuerdo con las leyes colombianas.
