La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este viernes que mantiene una relación institucional con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Además, reconoció que en el encuentro que ambas sostuvieron en septiembre hubo un diálogo tenso por el operativo realizado por agentes estadounidenses en territorio mexicano sin autorización del Gobierno federal.
Durante su conferencia en Palacio Nacional, Sheinbaum fue consultada sobre las declaraciones de Campos en una entrevista con Carlos Loret de Mola. La gobernadora relató parte de la conversación que tuvieron hace poco más de un mes en el aeropuerto de Chihuahua y aseguró que hubo discusión, gritos y regaños.
Sin entrar en una confrontación directa con la mandataria estatal, la presidenta aceptó que en algún momento ambas elevaron la voz y se hicieron reclamos.
“Ella inició la conversación reclamándome por qué la había acusado de traición a la patria. Le dije que no, que tenía que investigarse la entrada de agentes internacionales. Ella dijo, no fui yo, fue mi ex fiscal”, narró Sheinbaum.
La presidenta señaló que durante esa conversación se enteró de que el exfiscal César Jáuregui también era investigado por otros asuntos. Según explicó, Campos le informó que se le encontraron otros casos de corrupción, entre ellos que posee casinos.
“¿Qué le dijo la presidenta? Procede y si te parece, le comento a la fiscal de la República que te reciba. Y ella (Ernestina Godoy) la recibió”, relató Sheinbaum.
También confirmó que Campos acusó a Ariadna Montiel, dirigente de Morena, de tener vínculos con el narcotráfico. Sheinbaum sostuvo que solicitó pruebas sobre esa acusación, las cuales, dijo, no han sido entregadas hasta el momento.
Por otra parte, la presidenta cuestionó a Campos por afirmar que el Gobierno federal es “un gobierno de la muerte”. Sheinbaum aseguró que le aclaró que nunca formuló una acusación personal contra la gobernadora, sino que insistió en la necesidad de investigar la participación de agentes estadounidenses en un operativo que no fue notificado al gabinete de seguridad.
“Cuando termina la conversación me pregunta que cómo seguirá la comunicación y le dije que de manera institucional”, agregó la presidenta. Asimismo, afirmó que lo que rescata del caso es que ocurrió lo que Campos consideró pertinente, pues “nadie la obligó a nada”, en referencia a la investigación contra Jáuregui.
