El Gobierno busca contener la crisis desatada en el Instituto Nacional Electoral (INE) por los asuntos comerciales y sentimentales relacionados con Guadalupe Taddei. De acuerdo con fuentes del entorno presidencial consultadas por LPO, Claudia Sheinbaum resolvió en las últimas horas que quien sustituya a Taddei deberá ser una persona externa al organismo y con una trayectoria irreprochable.
La presidenta ordenó elaborar una lista de posibles candidatos. Esta decisión dejaría fuera a integrantes actuales del INE que ya habían comenzado cabildeos de manera discreta, entre ellos Carla Humphrey y Jorge Montaño, cuyo caso se complica por su vínculo con el senador Adán Augusto López Hernández.
Asimismo, se descarta que una figura interina permanezca en el cargo durante un periodo prolongado.
Desde el Gobierno también se instruyó iniciar la búsqueda de acuerdos con la bancada del PT en San Lázaro. La negociación se considera compleja, ya que ese partido mantiene reclamos por espacios en las candidaturas de 2027. Para designar a la nueva persona titular del INE se requiere una mayoría calificada.
La crisis vinculada con Taddei y su situación emocional, según el reporte, ha afectado al oficialismo. La presidenta busca revertir ese impacto para evitar que la votación del próximo año quede bajo sospecha.
En la Cámara de Diputados, la oposición comienza a cerrar filas. PRI, PAN y MC preparan una estrategia para instalar la idea de que el árbitro electoral perdería credibilidad. Desde Palacio, de acuerdo con el artículo, existe preocupación por impedir que la oposición lleve el tema a Washington y lo presente como un caso de chavismo.
Otro frente para el oficialismo son los OPLEs, organismos independientes del INE. Según el texto original, Taddei también estaría vinculada a presuntas tramas irregulares en esas entidades, que determinan la legalidad de las elecciones de alcaldías, diputaciones locales y gubernaturas.
