Después de que la diputada Berenice Martínez dejó Morena para incorporarse a Movimiento Ciudadano, la alianza PRI-PAN tendría que realizar movimientos entre sus bancadas para conservar el control de la Comisión de Coordinación y Régimen Interno (Cocri), instancia que dirige el funcionamiento del Congreso de Nuevo León.
De acuerdo con fuentes del Congreso, legisladores del PRI podrían pasar a la fracción del PAN. Entre los nombres que se mencionan para este eventual intercambio están los diputados de Monterrey Lorena de la Garza, Fernando Aguirre y Bertha Garza.
El PAN requiere no solo conservar la presidencia de la comisión, sino también el voto ponderado, que se obtiene al contar con un mayor número de diputaciones de mayoría relativa. Los legisladores vinculados con bastiones priistas de Santiago y Apodaca han descartado cambiar de bancada, por lo que las alternativas se concentran en representantes de la capital regiomontana.
La opción considerada más natural sería el paso de la priista Lorena de la Garza al PAN. La diputada mantiene vínculos con ese partido y participa en un proceso interno para buscar la candidatura de una coalición por Monterrey bajo las siglas albiazules. No obstante, algunos actores panistas se oponen a su posible incorporación.
En la oposición también consideran que la crisis interna de Morena continúa y que podría derivar en nuevas salidas de integrantes de la 4T hacia Movimiento Ciudadano. Durante el receso legislativo, la definición sobre los cambios se prolongaría hasta que Palacio de Cantera termine de ajustar su bancada.
Dirigentes de MC señalaron a este medio que “casi toda la bancada de Morena está en disposición de platicar con nosotros”. Al menos tres integrantes de la fracción guinda mantienen interlocución directa con Palacio de Cantera.
Si la bancada naranja incorpora a otro diputado o diputada, además de Berenice Martínez, el PRI-PAN tendría que mover hasta a dos o más legisladores para mantener el control de la Cocri y de otras áreas estratégicas del Congreso local.
