La crisis del agua que enfrenta la población de Guadalajara no sólo representa un desafío para el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus. En las últimas semanas, también ha reactivado diferencias dentro de la 4T, especialmente entre Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), debido a las posturas que ambas fuerzas plantean frente al gobierno de Movimiento Ciudadano.
De acuerdo con fuentes locales, el Partido Verde mantiene una relación cercana con el mandatario estatal, lo que ha derivado en posiciones menos confrontativas que las impulsadas por Morena. Esta situación vuelve a poner en duda la solidez del trabajo conjunto de ambos partidos con miras a las elecciones de 2027.
Las diferencias entre Morena y el PVEM no son exclusivas de Jalisco. La distribución reciente de las 17 gubernaturas redujo parcialmente las tensiones luego de que el partido ecologista encabezara candidaturas en San Luis Potosí, Quintana Roo, Nayarit y Baja California Sur. Sin embargo, el escenario jalisciense reavivó las disputas locales entre los aliados.
La tensión se profundizó tras la intervención de la Policía estatal contra las movilizaciones que exigían soluciones a la crisis hídrica. Ante estos hechos, la diputada local Mariana Casillas y su compañero de bancada, Alejandro Puerto, anunciaron que buscarán promover un juicio político contra Pablo Lemus en el Congreso de la Unión. El PVEM no respaldó esta iniciativa y rechaza avanzar por esa vía, lo que dificulta la posibilidad de que prospere la ofensiva de Morena contra uno de los dos gobernadores de Movimiento Ciudadano en el país.
Otra diferencia surgió en el Congreso local a partir del proyecto para construir un nuevo acueducto entre Chapala y Guadalajara. Morena adelantó que votará en contra al considerar que el esquema, que contempla financiamiento privado, supondría una forma de “privatización” del servicio. En contraste, el Partido Verde confirmó que votará a favor de la propuesta.

El actual contexto recuerda confrontaciones previas entre las fuerzas de la 4T en Jalisco. Durante el año pasado y al comienzo de 2026, el Partido Verde incorporó a dos figuras que pertenecían a Morena en el Congreso local: Brenda Guadalupe Carrera García y Alberto Alfaro García. Estas salidas redujeron el peso interno de Morena, especialmente en las negociaciones con el oficialismo estatal y en la distribución de posiciones dentro de las comisiones legislativas.
Las diferencias también podrían repercutir en los comicios del próximo año, considerados una antesala de la elección para renovar la gubernatura en 2030. Una eventual ruptura entre Morena y el Partido Verde podría traducirse en candidaturas separadas en distintos municipios de Jalisco. Fuentes del sector ecologista consideran que este escenario favorecería el crecimiento estatal del PVEM, mientras que otros actores creen que podría beneficiar a Pablo Lemus al fortalecer su presencia territorial.
Así, la crisis del agua impacta no sólo en la administración de Pablo Lemus, que atraviesa uno de sus momentos más complejos, sino también en la relación entre Morena y el Partido Verde. La unidad de los aliados en Jalisco para 2027 aún no está garantizada, una circunstancia que podría favorecer a Movimiento Ciudadano en su intención de conservar y reforzar su predominio político en el estado.
