El gobierno de Claudia Sheinbaum tuvo una amplia representación de su gabinete económico y diplomático en el encuentro anual del Milken Institute, realizado el miércoles en el hotel Four Seasons de la Ciudad de México.
La delegación oficial estuvo encabezada por el secretario de Hacienda, Edgar Amador, y el canciller Roberto Velasco. También asistieron la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena; el embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri; la subsecretaria de Hacienda, María del Carmen Bonilla, y la subgobernadora del Banco de México, Galia Borja.
La participación de funcionarios de primer nivel ocurre a pocos días de las elecciones de medio término en Estados Unidos. Con esta presencia, la administración de Sheinbaum busca conservar abiertos los vínculos con los sectores empresariales y financieros con intereses en México, independientemente de su relación con Donald Trump y su entorno político.
El Milken Institute se presenta como una organización apartidista, aunque se le relaciona con sectores del establishment económico y político de Estados Unidos, además de mantener vínculos con el ámbito demócrata. Esta cercanía ha generado tensiones con el sector más duro del movimiento MAGA, cuyos críticos del think tank incluyen a Steve Bannon, el vicepresidente J. D. Vance, el senador Josh Hawley y Tucker Carlson.
El foro contó asimismo con representantes del gobierno de Donald Trump, entre ellos el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, y Kim Breier, quien fue subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental durante la primera administración republicana.
La relación entre México y Estados Unidos atraviesa un periodo de incertidumbre debido a la política comercial de Trump y a las negociaciones sobre el T-MEC, que el gobierno mexicano pretende concluir antes de que termine el año.
Los comicios de medio término se llevarán a cabo el martes 3 de noviembre. En ellos estarán en disputa los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 33 bancas del Senado. El resultado podría influir en el margen de maniobra de Donald Trump durante la segunda mitad de su mandato.
