El Senado de la República ratificó este martes, con 101 votos a favor, a Lydia Antonio de la Garza como embajadora de México en Perú, después de que ambas naciones acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas el pasado 7 de agosto. El nombramiento había recibido previamente el aval de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta.
La propuesta para designar a Antonio de la Garza, integrante del Servicio Exterior Mexicano, fue enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum el lunes pasado. Durante su comparecencia ante la comisión, la diplomática señaló que su gestión estará orientada a reactivar los mecanismos institucionales de diálogo y a fortalecer los vínculos políticos, económicos y comerciales entre los dos países.
Asimismo, planteó relanzar la cooperación técnica, educativa y cultural bilateral. El dictamen correspondiente fue aprobado con 20 votos a favor.
“Perú es un socio estratégico para México por su relevancia económica, comercial, cultural y de integración regional, especialmente como socio clave en América del Sur y en la Alianza del Pacífico”, afirmó Antonio de la Garza. La diplomática también subrayó las oportunidades de cooperación comercial derivadas de los acuerdos regionales y de la relación con los países de la cuenca del Pacífico.
Durante la sesión del pleno, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Alejandro Murat, respaldó la designación. Explicó que entre las prioridades de la nueva embajadora estarán la reactivación del Consejo de Asociación Estratégica, el fortalecimiento de la interlocución política y el impulso al comercio y la inversión entre México y el país sudamericano.
En ese contexto, el senador Gerardo Fernández Noroña se refirió a la situación judicial del expresidente peruano Pedro Castillo. El legislador de Morena manifestó su expectativa de que el acercamiento diplomático contribuya a la liberación del exmandatario, detenido desde diciembre de 2022 tras su destitución.
“Espero que el actual gobierno del Perú tome en consideración este gesto de nuestro país para ir liberando a personas que están en la cárcel, solo por su visión política, como es el caso del presidente Pedro Castillo”, expresó Fernández Noroña.
México y Perú pactaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas el 7 de agosto, luego de casi cuatro años de distanciamiento a raíz de la crisis política posterior a la destitución de Castillo en diciembre de 2022.
La ruptura total ocurrió en octubre de 2025, cuando el gobierno peruano anunció la suspensión de vínculos diplomáticos con México por el asilo político concedido a Betssy Chávez, exministra de Castillo, quien se encontraba en la embajada mexicana en Lima. El acuerdo alcanzado en agosto, tras la llegada de Keiko Fujimori a la presidencia de Perú, abrió una nueva etapa: el gobierno peruano otorgó un salvoconducto a Chávez para que pudiera salir del país y recibir asilo político en México.
