5 Nov 2026, Jue

El FMI pide a Hacienda acelerar la consolidación fiscal para reducir la deuda

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que las acciones fiscales vigentes no bastan para llevar la deuda pública de México a una trayectoria descendente, una evaluación que difiere de la postura del secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador.

Al concluir su misión de la Consulta del Artículo IV de 2026, el organismo señaló que México necesita una consolidación fiscal más ambiciosa y rápida para reducir firmemente la deuda y recuperar margen de acción para la política fiscal.

La recomendación contrasta con lo expresado por Edgar Amador Zamora ante el Congreso el miércoles pasado. El funcionario sostuvo que la deuda no representa un motivo de preocupación, al considerar que es sostenible en el largo plazo y se mantiene en niveles manejables.

De acuerdo con las proyecciones de Hacienda, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), el indicador más amplio de la deuda pública, alcanzará 55% del PIB en 2027. La meta es estabilizarlo en 56% del PIB hacia 2030.

Para fortalecer la credibilidad de la ruta fiscal, el FMI propuso medidas tanto en el gasto como en los ingresos. Entre ellas mencionó una mejor focalización de los programas sociales, el retiro gradual de los subsidios a los combustibles y un fortalecimiento permanente de las finanzas de Pemex.

En materia de ingresos, el organismo sugirió elevar los impuestos subnacionales a la propiedad y los vehículos, eliminar de forma paulatina los incentivos fiscales en las zonas fronterizas, aumentar y ampliar el impuesto al carbono, reformar el impuesto sobre la renta de las personas físicas e impulsar la formalización.

Crecimiento limitado

El debate sobre la deuda ocurre en un escenario de crecimiento económico acotado. El FMI prevé que la economía mexicana termine 2026 con una expansión de 1.5%, cifra que se encuentra dentro del rango calculado por Hacienda.

Para 2027, el organismo estima un mayor dinamismo, aunque todavía limitado, con un crecimiento de 1.8%. Esta evolución estaría respaldada por políticas fiscales y monetarias menos restrictivas, una aceleración de las exportaciones hacia Estados Unidos y un efecto limitado del shock global sobre los precios de la energía.

No obstante, el FMI identifica riesgos relacionados con la incertidumbre sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de los cambios regulatorios e institucionales recientes en el país.

Respecto a la inflación, el Fondo reconoció su moderación, pero alertó que las presiones en los precios subyacentes y las expectativas aún elevadas podrían aplazar hasta inicios de 2028 el regreso sostenido a la meta del Banco de México. Actualmente, el banco central calcula que la inflación volverá a su objetivo de 3% durante el último trimestre de 2027.

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