El Banco de México decidió mantener sin cambios la tasa de interés de referencia en 6.50%, pese al reciente ajuste aplicado por la Reserva Federal de Estados Unidos. Con esta determinación, Banxico dejó claro que sus decisiones no necesariamente replicarán las medidas adoptadas por su contraparte estadounidense.
La resolución, anunciada el jueves por la tarde, fue tomada por unanimidad. La Junta de Gobierno fundamentó su decisión en el panorama inflacionario, que contempla la evolución del tipo de cambio, la falta de presiones por el lado de la demanda y los efectos de la política monetaria restrictiva aplicada en años previos.
El órgano encabezado por Victoria Rodríguez también conservó su previsión de que la inflación se estabilice en la meta a partir del último trimestre del próximo año.
Uno de los cambios más relevantes se registró en la orientación sobre las próximas decisiones de política monetaria. Banxico indicó que éstas serán definidas con base en la continuidad del proceso de desinflación y en el comportamiento previsto de los factores que lo determinan.
En su comunicado anterior, el banco central había considerado apropiado conservar la tasa de referencia en el nivel vigente. El nuevo lenguaje, sin embargo, deja abierta la posibilidad de que las próximas resoluciones dependan en mayor medida de la evolución de las variables que inciden en la inflación.
Banxico subrayó que las condiciones macroeconómicas de México son diferentes a las de Estados Unidos. Por ello, afirmó que la política monetaria nacional no tendría que responder de manera automática a los cambios previstos en la tasa de fondos federales.
La decisión se comunicó después de que la inflación aumentara nuevamente durante la primera quincena de septiembre, al ubicarse en 3.42% a tasa anual. De acuerdo con la encuesta más reciente de Citi, el mercado estima que el indicador continúe al alza y se acerque a 4% al cierre del año.
En este escenario, el mercado no prevé modificaciones inmediatas en la postura monetaria de Banxico. El subgobernador Jonathan Heath advirtió que los movimientos de la Fed podrían representar un riesgo para México si el tipo de cambio se alejara de forma importante de los niveles actuales, cercanos a 17 pesos por dólar.
