Durante la presentación de su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó el domingo al Senado aprobar la reforma constitucional que impediría a las personas con doble nacionalidad contender por la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Este lunes, el PAN cuestionó la participación en la votación de senadores de la 4T que, de acuerdo con su denuncia, cuentan con ciudadanía o residencia en Estados Unidos. El partido pidió que estos legisladores se excusen y exigió a la Mesa Directiva del Senado hacer pública su situación jurídica antes de que avance el dictamen.
“¿Es legal y ético que participen en la votación aquellos senadores cuya situación jurídica personal está directamente relacionada con la materia a regular?”, plantearon los panistas.
La iniciativa enviada por el Ejecutivo plantea modificaciones a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, con el fin de establecer que quienes aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno capitalina no puedan tener otra nacionalidad. El proyecto ya recibió el aval de la Cámara de Diputados y ahora deberá ser debatido en el Senado.
El PAN señaló de manera específica a los senadores Javier Corral, Jasmine Bugarin, Cecilia Guadiana y Ricardo Sheffield, de quienes aseguró que poseen ciudadanía estadounidense. Asimismo, mencionó a la senadora Karina Ruiz, representante de los mexicanos en el exterior y residente en Arizona.
Para el partido, estas circunstancias podrían constituir un conflicto de interés. La diputada Genoveva Huerta sostuvo que quienes tengan esta doble condición no deberían intervenir en una decisión que les concierne directamente. A la vez, afirmó que contar con una segunda nacionalidad no supone una menor lealtad hacia México y cuestionó que el oficialismo promueva una reforma que impactaría a mexicanos con vínculos en Estados Unidos.
“Ser binacional no pone en duda nuestra lealtad a México”, señaló Huerta.
Por su parte, el diputado Raúl Torres afirmó que los senadores con ciudadanía estadounidense podrían enfrentar consecuencias legales si votan la reforma. También sostuvo que quienes poseen residencia permanente en Estados Unidos podrían incumplir las condiciones de su estatus migratorio al ejercer como legisladores en México.
Los panistas anunciaron además que, en conjunto con organizaciones de migrantes, preparan denuncias ante el Departamento de Estado de Estados Unidos y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) contra los senadores que tengan ciudadanía o residencia estadounidense.
Durante su segundo informe, realizado el domingo en el Zócalo capitalino, Sheinbaum pidió al Senado concluir el proceso legislativo. “Esperamos que se apruebe en el Senado una reforma histórica: que toda persona que desee ser gobernador, jefe de Gobierno o Presidente de la República sólo puede ser mexicano, no puede tener doble nacionalidad”, afirmó la presidenta.
