El gobierno de Claudia Sheinbaum mantuvo su postura de no crear nuevos impuestos ni elevar las tasas generales para 2027. Sin embargo, el Paquete Económico contempla cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) que podrían implicar una mayor carga tributaria para las empresas.
El Centro de Estudios del Sector Privado (CESP), organismo asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), advirtió sobre este escenario en un análisis del Paquete Económico. El organismo señaló que la propuesta se basa en un panorama macroeconómico moderado, aunque prevé ingresos con un crecimiento superior al de la economía.
Para 2027, el gobierno redujo su previsión de crecimiento económico de un rango de 1.9% a 2.9% a uno de 1.5% a 2.5%. De esta manera, la estimación puntual bajó de 2.4% a 2.0%, una cifra más cercana al pronóstico de 1.8% calculado por especialistas.
En contraste, el proyecto prevé un aumento de 3.9% en los ingresos, hasta alcanzar 9,156.5 miles de millones de pesos. Esta previsión difiere de los precriterios presentados en abril, cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) esperaba una caída de 1.4% en los ingresos, aunque anticipaba un mayor crecimiento de la economía.
La estrategia de Hacienda se centra en modificaciones a la base gravable, entre ellas restricciones a ciertas deducciones y pérdidas fiscales. Con estos ajustes, el gobierno proyecta ingresos tributarios de hasta 6,263.9 mil millones de pesos, equivalentes a un crecimiento real de 5.9%.
Las reformas previstas para la Ley del ISR 2027 buscan fortalecer la recaudación y generar recursos adicionales mediante la limitación de algunas deducciones y de determinadas pérdidas fiscales que actualmente están permitidas por la legislación.
Los especialistas del CESP consideraron que, aunque el gobierno sostiene que no habrá nuevos impuestos, las medidas planteadas podrían representar una mayor carga fiscal para las empresas que ya son cautivas de la autoridad fiscal.
El organismo destacó que las personas morales, es decir, las empresas, generan el 70% de la recaudación tributaria.
