6 Nov 2026, Vie

El déficit de talento especializado amenaza el crecimiento y la inversión en México

México busca acelerar su crecimiento, captar inversiones y avanzar en las cadenas de valor, pero enfrenta una limitación estructural: la insuficiente formación de capital humano especializado. Los resultados más recientes de PISA evidencian nuevamente el rezago educativo, una situación que impacta no solo a las aulas, sino también al mercado laboral, la productividad y los salarios.

De los 38 países de la OCDE evaluados, México se ubicó en el puesto 37 del promedio general, con 403 puntos, es decir, 66 puntos menos que el promedio de los demás países analizados. Además, el país registró retrocesos en comprensión lectora y matemáticas.

La brecha también se observa en la inversión en investigación y desarrollo. Mientras las economías mejor posicionadas destinan en promedio más de 3.5% de su PIB a este rubro, en México la inversión no supera 0.5%, explica Rubén Antonio Miguel, académico de la Facultad de Economía de la UNAM.

Un rezago que limita la formación profesional

Los malos resultados en PISA no son nuevos, pues México ha permanecido históricamente entre los últimos lugares de la OCDE. No obstante, el deterioro en materias fundamentales puede complicar la preparación de especialistas en sectores estratégicos como ciencia, ingeniería y matemáticas.

“No estamos formando los recursos humanos necesarios para que cuando ingresen a la universidad se orienten a carreras que sean puntos de lanza”, señala el académico de la UNAM.

El efecto ya es visible en el empleo. Según Sebastián Corona, especialista del IMCO, las ocupaciones con mejores remuneraciones están vinculadas con las matemáticas, la ciencia y la ingeniería, campos donde también hay escasez de profesionistas.

Antonio Miguel advierte que, sin esa capacitación, México podría mantener una concentración en servicios y actividades de bajo valor agregado. En esos sectores hay menos espacio para que los salarios crezcan por encima de la inflación, lo que restringe la movilidad social.

El impacto tampoco se limita a quienes actualmente cursan la educación básica. El especialista de la UNAM estima que los jóvenes cuya formación estuvo afectada por el confinamiento podrían recibir salarios alrededor de 10% menores a los que habrían obtenido sin las interrupciones educativas.

Un círculo vicioso para la inversión

La falta de personal calificado también representa un obstáculo para atraer inversiones. Durante el TLCAN, México promovió como ventaja la disponibilidad de mano de obra barata. De acuerdo con el académico de la UNAM, esa estrategia relegó la inversión en capital humano y el desarrollo de una política industrial que fortaleciera las cadenas de valor.

De esta manera se configura un círculo vicioso, comparable con la serpiente de Uróboro: si no existen grandes empresas que requieran talento especializado, los jóvenes tienen menos incentivos para estudiar esas áreas; pero sin especialistas, el país enfrenta mayores dificultades para atraer y desarrollar compañías de alto valor agregado.

“Es una de las principales razones por las cuales México no pudo aprovechar completamente el nearshoring, porque no tenía el talento especializado que las empresas necesitaban”, afirma Corona.

El resultado es un escenario de bajo crecimiento económico, escaso dinamismo en el empleo formal y profesionistas que no logran trabajar en las áreas para las que se prepararon. El especialista del IMCO señala que Compara Carreras indica que 54% de los profesionistas no puede ejercer su carrera por falta de un mercado laboral que los absorba.

Para Corona, el rezago reflejado otra vez por PISA contribuirá a mantener el status quo del mercado laboral mexicano. El economista de la UNAM coincide y sostiene que la estructura productiva difícilmente cambiará si no se utiliza el bono demográfico para preparar a las nuevas generaciones en disciplinas científicas y tecnológicas.

El desafío para las metas de crecimiento

El rezago educativo ocurre mientras el gobierno busca fortalecer el crecimiento mediante una mayor inversión. Sin embargo, las proyecciones del Paquete Económico 2027 no anticipan una modificación relevante del panorama y calculan un crecimiento de 2% para el resto del sexenio.

La disponibilidad de talento especializado trasciende, por tanto, el ámbito educativo. Atraer empresas de mayor valor agregado, elevar la productividad y crear puestos mejor pagados también depende de contar con trabajadores capacitados para responder a las exigencias de una economía crecientemente tecnológica.

Claudia Sheinbaum, presidenta de México
Claudia Sheinbaum, presidenta de México.

La pandemia, la IA y la cobertura universitaria

Según la OCDE, el atraso educativo responde a múltiples factores, entre ellos la expansión limitada de la matrícula universitaria y la insuficiente inversión en infraestructura. A estas condiciones se suman las consecuencias de la pandemia, así como los retos asociados con la inteligencia artificial y el uso de redes sociales.

El gobierno se ha planteado elevar la cobertura educativa a 55% al final del sexenio de Claudia Sheinbaum, una meta que requeriría construir nuevas universidades.

Los especialistas reconocen el esfuerzo para ampliar la oferta académica y promover una educación más crítica. Sin embargo, advierten que incrementar la cobertura no bastará si no se logra dirigir a una mayor proporción de estudiantes hacia las áreas de conocimiento que demanda la estructura productiva nacional.

“Pero ya se ve una luz al final del túnel”, confió Miguel.

El reto no consiste únicamente en aumentar la matrícula universitaria, sino en formar el talento que necesita una economía interesada en captar inversión, mejorar su productividad y ofrecer empleos con mejores salarios. De no lograrlo, el rezago educativo continuará siendo un freno estructural para el crecimiento de México.

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