El peso mexicano extendió este miércoles sus pérdidas frente al dólar, impulsado por las nuevas expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) eleve su tasa de interés este mes, luego de conocerse un repunte en la inflación anual estadounidense.
La mayor volatilidad de la jornada llevó al tipo de cambio a niveles cercanos a los 18.60 pesos por dólar. Esto implicó una depreciación de 1.3% para la moneda mexicana respecto de la sesión previa y representó su nivel más bajo frente al dólar en casi un año.
El comportamiento cambiario se explica por la previsión de los mercados de que el banco central estadounidense aumente su tasa de referencia en 25 puntos base durante su próxima reunión de política monetaria, prevista para el 27 y 28 de octubre.
Esta expectativa ganó fuerza tras la publicación de los datos de inflación de Estados Unidos, que mostraron una tasa anual de 3.7%, por encima del 3.4% registrado en agosto y también superior al 3.6% anticipado por los analistas.
Las principales presiones inflacionarias provinieron del sector energético, que registró un aumento de 20.4%. En tanto, el componente subyacente se ubicó en 2.6%, frente al 2.4% observado en agosto.
Según un análisis de Monex, los principales riesgos para la inflación estadounidense están vinculados con una escalada de las tensiones geopolíticas y con eventuales disrupciones en las cadenas globales de suministro.
Ante este panorama, los inversionistas ajustaron sus previsiones sobre la trayectoria de las tasas de la Fed en el mercado de swaps. Las probabilidades de un incremento en la próxima decisión alcanzaron 46%.
Una semana después de la reunión de la Fed, el Banco de México (Banxico) llevará a cabo su propia reunión de política monetaria. La expectativa es que mantenga sin modificaciones la tasa de interés, aunque podría dar señales más claras de un desacoplamiento respecto de la Fed y preparar un recorte hacia el cierre del año.
